martes, 1 de septiembre de 2015

Periodismo, ciencia y divulgación: el vaso medio lleno

El trinomio ciencia-divulgación-periodismo tiene sus idas y venidas. Tradicionalmente en España no hemos sido del todo duchos en explotarlo y en impulsarlo, aunque mucha gente lleva años y décadas dejándose la vida en ello. Unas veces el trinomio sale bien parado, otras veces no, pero este siglo nos ha traído una proliferación de ejemplos positivos, tanto en medios tradicionales como en experimentos afortunadamente provechosos.

Aun así, a veces llega la de cal, y para muestra, me he encontrado un botón al ponerme al día tras un agosto muy desconectado. Tal y como ha comentado en redes sociales su presentadora, América Valenzuela, hace unos días, el programa de divulgación científica de RNE-Radio 3, Ciencia al Cubo, deja de emitirse tras unas década en antena, parece que por falta de financiación. Una pena. En todo caso, América, referente en estas lides, ya ha señalado que seguirá divulgando ciencia, entre otros medios, en el recién nacido suplemento de El Mundo, Papel, y en M80.

Diez años de ciencia cúbica en RNE que tocan a su fin :(
 

A quienes nos gusta (y ponemos a veces nuestro granito de arena) que los medios hablen de ciencia, y que la divulgación gane peso, nos quedan muchos consuelos, aunque a veces pensemos que son oasis en el desierto y que los medios no prestan suficiente atención a la divulgación científica de calidad. Uno, recurrente por la novedad que supuso el año pasado, es Órbita Laika, que volverá en breve a TVE con una más que bienvenida segunda temporada, tras una primera con aceptable seguimiento y buenas críticas. Ganas de recuperar esos domingos-noche científicos.

A veces sale el lado oscuro, y nos seguimos encendiendo con cuestiones varias, como con la bola que algunos medios le dan a las pseudociencias. Otras, nos damos palmadas en la espalda por seguimientos globales y exhaustivos a ciertos temas, como pasó con las imágenes de la sonda New Horizons de Plutón, o estos días con la muerte del neurólogo y divulgador Oliver Sacks. También tratamos de poner al mal tiempo buena cara y alegrarnos, por poner otro ejemplo, con el reciente nacimiento de Principia, magazine científico que en noviembre tendrá segundo número, tras un primero salido en verano, y que surge gracias al empuje de sus creadores y a una campaña de crowdfunding que les ha permitido ver la luz. Y, cuando atizamos al sector público, busscamos clavos ardiendo y nos acordamos, por ejemplo, de lo bien que está saliendo el tema de la Agencia SINC, dirigida por la periodista Pampa García Molina. Su eslogan, la ciencia es noticia, habla por sí solo. Amén.

Pues sí: la ciencia es noticia.


También es una buena noticia que el nuevo medio del que más se habla en los últimos meses, El Español, haya fichado a dos grandes periodistas divulgadores en ciencia y salud, Antonio Villarreal y Ainhoa Iriberri. Todo ello (y muchos más ejemplos que aquí no cito porque hablo de los que sigo y me vienen a la cabeza) viene a completar un panorama en el que, por poner otro ejemplo, destaca el hueco que se ha hecho desde hace años el portal Naukas, dedicado a la divulgación científica aliñada de humor y con altas dosis de escepticismo.

También me gusta el nacimiento y evolución de Materia, medio de periodismo científico que surgió de los rescoldos de Público y que firmó hace un año una integración como sección de Ciencia de El País. Y el de Next en Voz Populi, dirigido por Antonio Martínez Ron, que también parió Fogonazos, padre de la blogosfera científica por estos lares. Y el de Hipertextual, que mezcla cultura, ciencia, tecnología... (en el que, por cierto, escribe Ángela Bernardo: no dejes de seguirla). Y el de...

Vamos, que hay muchos ejemplos para ver medio lleno el vaso de la divulgación científica, afortunadamente ligada en ocasiones al periodismo (sólo he citado algunos a vuelapluma, no se me molesten los obviados), aunque noticias como la desaparición de Ciencia al Cubo sean un jarro de agua fría y nos hagan torcer el gesto. Tratando de ver el lado bueno de las cosas, como los Monty Python, igual no estamos tan mal...

 Podemos ponernos negativos, pero también ver el vaso medio lleno...